Los picos han acompañado la gastronomía andaluza durante generaciones, convirtiéndose en el complemento ideal para todo tipo de platos. Su textura crujiente y su sabor neutro los hacen imprescindibles en cualquier mesa. Sin embargo, en La Molinilla nos propusimos dar un paso más allá, aplicando nuestra filosofía artesanal y cuidando al máximo cada detalle de su elaboración.
Ingredientes seleccionados, sabor insuperable
Nuestros picos se elaboran con harinas seleccionadas y sin aditivos innecesarios, respetando la esencia de un producto simple, pero excepcional. La calidad de los ingredientes es la clave: solo utilizamos harina de trigo de primera, agua, sal y nuestro toque de fermentación lenta, lo que marca la diferencia en el sabor y la textura.
Fermentación lenta, el secreto de su textura
A diferencia de los picos industriales, los nuestros siguen un proceso pausado que permite desarrollar mejor la estructura de la masa. Esto da como resultado un pico más ligero, crujiente y con un sabor más definido. El tiempo extra en la fermentación también ayuda a potenciar sus cualidades organolépticas, haciendo que cada bocado sea una experiencia única.
Ocho variedades para todos los gustos
Sabemos que cada persona tiene su preferencia, por eso hemos desarrollado hasta ocho variedades de picos artesanos. Desde los clásicos hasta opciones con semillas, especias o incluso versiones integrales, todos mantienen nuestro compromiso con la calidad y el sabor auténtico.
Si aún no los has probado, te animamos a descubrir por qué nuestros picos han conquistado a clientes de toda España. Porque los pequeños detalles marcan la diferencia.





